viernes, diciembre 16

quieto

y se quedó
sin mas días llegando tarde
todas las lágrimas que ahorró
se deslizaron por aquella piel
pálido reflejo de burla
en un instante que no pidió

y se quedó
sin cuerda que atar
a la locura de no existir más
en aquel suspiro
que alguien robó
un día ajeno
que se perdió

y se quedó
con los pasos ausentes
que llegaban de ningún lugar
atrasando las agujas
de un reloj sin tiempo

y te hiciste de sus sueños
arrojó sus días sin dormir
refugiándose en las costuras
de un peluche sin relleno
en aquella pesadilla
que algunos llaman vida

R 1512.211

5 comentarios :

La Gata Coqueta dijo...



Te deseo un fin de semana
tan hermoso como un abrazo,
que en este momento
contigo comparto.

María del Carmen

(Te brindo el presente que es el que he vivido hoy y el futuro que es mañana al cual pretendo llegar...)

Poetiza dijo...

Hola, bellas letras. Un placer leerte. Te dejo un beso, cuidate.

Vanyz dijo...

gracias por la visita.. =)





































































































gra

La Gata Coqueta dijo...



La Nochebuena se va acercando, tan sólo nos separa unas horas de uno de los días más entrañables del año.

Ellos nos depararan la ilusión, comprensión y el amor necesario para continuar siendo tolerantes.

Esta noche, la mesa va a estar vestida con velas de esperanza y armonía, para caer cautivos de su magia.

Te dejo esta mi modesta invitación... Para ser acompañada a esta cálida cena con tú presencia...

La sencillez y yo te esperan en el **hall principal** , para darte un entrañable abrazo de bienvenida.

Siempre agradecida...

María del Carmen

La Gata Coqueta dijo...




¡¡Feliz Navidad para ti!!
Que vives el amor familiar
A la lumbre de los sueños
Alimentando la paz interior.

Dándote gracias estoy,
Por poner a mí alcance
La fortuna de haberte conocido
Y acompañarme estos días

Donde la magia navideña
Nos atrapa el corazón
Y nos regala la ternura
En cada trozo de papel escrito…

Un abrazo te dejare,
A los pies del nuevo año
Regado con la savia del afecto.

María del Carmen